A la mayoría de las personas, si no es que a todos, nos gusta que perciban de nosotros lo más agradable, lo más amable y empático.
Pero no todo el tiempo estamos de buen humor y no todo el tiempo somos los más amables, lo cual es absolutamente normal porque es parte de nuestra naturaleza humana; pero cuando hay una práctica consistente en aparentar siempre una familia perfecta, o siempre una relación perfecta en la cual nunca hay problemas…ahí ya hay un problema y mayúsculo.
Leí esta frase de Ken Costa “Que tu lugar de trabajo, sea tu lugar de adoración. Si tu estación de trabajo y tu estación de adoración funcionan juntas, vivirás una vida integrada, si las has dividido, simplemente te arruinarás”.
Querer vivir una vida manteniendo apariencias es, además de frustrante, totalmente dañino para todos en la familia; además de que la apariencia es evidente para los de afuera; se nota, pues.
Es como los filtros de instragram, se notan. Aclaro: no estoy en contra de los filtros en las fotos, en ocasiones hacen falta…pero únicamente en las fotos.
A lo que me refiero es a vivir de aparentar. Hace muchos años, unos 25 o 26 años, conocí a una pareja que alardeaban de “nunca tener problemas entre ellos, ser la pareja perfecta”, por supuesto que muy pocos, si no es que nadie les creía esa aseveración, pero era su forma de vivir…por supuesto con el pasar del tiempo, la máscara se cayó y fue algo muy triste, destruyó muchas cosas dentro de esa familia.
Santiago 1:8 RV60 “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.”
Aquí nos describe a la persona de doble ánimo como alguien inconstante en todas las áreas de su vida, es decir una persona no íntegra. Literalmente en el griego original quiere decir “de dos almas”, dos maneras de comportamiento e inestabilidad emocional y espiritual; y esto por supuesto supone no digno de confianza.
Dios busca corazones íntegros y la integridad es una cualidad ética y moral.
Una definición de integridad: implica actuar con honestidad, rectitud y coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace. Una persona íntegra es aquella que mantiene sus valores firmes y toma decisiones correctas, incluso cuando nadie la observa.
Otra definición: como entero, completo, que no falta ninguna de sus partes. Que no está dividido interiormente. De una perfecta probidad, incorruptible.
Por eso me resaltó mucho la frase anterior de Ken Costa “Que tu lugar de trabajo, sea tu lugar de adoración…” tu lugar de trabajo tómalo como tu lugar de desarrollo y crecimiento y esto, además de tu trabajo o negocio implica también tu casa, el lugar con tu familia extendida, con los amigos y cuando estás solo, por que es cuando muestras realmente quién eres; o en dificultades porque muestras cuál es tu verdadero carácter.
Si este lugar de crecimiento y desarrollo lo haces también el lugar donde adoras a Dios con tu forma de ser, con tus palabras, con tu trato y servicio a los demás, que tu estilo de vida sea adorarlo en todo momento y lugar, tu vida se mantendrá íntegra.
Proverbios 20:7 RV60 “Camina en Su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de Él.”
La persona íntegra es auténtica y confiable, y nos dice que sus hijos son dichosos, porque construyeron una buena reputación y tuvieron un muy buen ejemplo, aprendieron a vivir en integridad, en congruencia y eso por supuesto que produce dicha alegría al alma.
Proverbios 10:9 RV60 “El que camina en integridad anda confiado; más el que pervierte sus caminos será quebrantado.”
Mismo verso, diferente versión Proverbios 10:9 NTV “Las personas con integridad caminan seguras, pero las que toman caminos torcidos serán descubiertas.”
Vivir en integridad te hace vivir confiado, porque no hay nada que aparentar, dice la versión NTV “vivir seguros” es decir, tener tranquilidad y paz siempre. Ser íntegro te protege.”
Proverbios 11:3 RVC “La integridad guía a los hombres rectos pero la perversidad destruye a los pecadores.”
Vivir en integridad te ayuda a tomar decisiones claras y firmes porque tu corazón no está dividido, ya que en el hebreo perversidad se refiere a duplicidad o algo que está roto; es decir la perversidad o duplicidad te hace errar al blanco no cumpliendo tu propósito porque es algo a la larga va a traer destrucción.
Proverbios 7:1 RVC “Es mejor gozar de buena fama que gozar de un buen perfume.”
1 Reyes 9:4-5 RV60 “Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos, yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará varón de tu descendencia en el trono de Israel.”
Ser íntegro te procura un buen nombre, una buena reputación y eso es algo que permanece, que trasciende como herencia de bendición a nuestras generaciones.
Hay gran recompensa en llevar una vida de integridad, cero máscaras; que en todo lugar seamos de una sola pieza, filtro off; viviendo en coherencia con nuestra naturaleza como hijos de Dios, dándole honra y cumpliendo nuestro propósito.
-Eugenia Flores














































































































