TUS CIMIENTOS HABLAN POR TI

Hace algunos días leí una historia que nos muestra que, aunque el camino sea difícil, lo que se empieza con orden y bajo un propósito claro, siempre termina en victoria. Está en Esdras 5 y 6

Este pasaje nos muestra que a veces, cuando la oposición se levanta en contra de lo que estamos haciendo o construyendo, en realidad es una señal de que nuestro proyecto es tan sólido que ya se nota desde lejos.

Eso fue exactamente lo que les pasó a Zorobabel y Josué . Ellos retomaron una obra que se había iniciado tiempo atrás: la reconstrucción de las murallas. Todo iba marchando bien y con mucho cuidado pero, como siempre que algo avanza, aparecieron los “opositores”. El gobernador Tatenay y sus amigos llegaron con ese tipo de preguntas de quién quiere frenar el progreso: “¿Quién les ha dado permiso para reconstruir el templo y para reforzar estas murallas?, ¿Quienes son los que dirigen las obras? (Esdras 5:3-4 RVC). 

 

Lo que me encanta es la respuesta que les dieron. No se pusieron a la defensiva ni pelearon; simplemente apelaron a su identidad y a su propósito diciendo: “Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra…” (Esdras 5:11 RVC) . primero lo primero: mostrar quiénes eran y para quién trabajaban. Luego, explicaron que años atrás, por orden del rey Ciro, un hombre llamado Sesbasar vino y echó los cimientos. Su argumento fue claro: “No estamos inventando nada nuevo, estamos completando lo que se empezó legalmente” . (Esdras 5:15-16 RVC)

 

He aquí la lección: Sesbasar quizás no terminó el templo, pero dejó la evidencia legal y física (la orden del rey y los cimientos) que permitieron que los que vinieron después pudieran defender el proyecto. ¡Qué importante es dejar buenos cimientos en todo lo que hagamos!

 

Dios es ese cimiento firme en el cual depositamos nuestra fe y confianza, y al cual consagramos absolutamente todo lo que hacemos. Por eso, al igual que Zorobabel y Josué, podemos pararnos con la frente en alto. No por nuestras propias fuerzas, sino reconociendo nuestra identidad de hijos y el propósito para el cual fuimos llamados. Cuando sabes quién eres y sobre quién estás parado, ninguna pregunta de un "gobernador" te hace dudar.

 

Y mira lo que pasó después, la duda de los enemigos obligó a buscar los archivos reales y encontraron el "memo" original. El rey Darío no sólo confirmó el permiso, sino que ordenó que los opositores se alejaran de allí y que los gastos de esa obra se pagarán con el tesoro real... ¡de los mismos impuestos de quienes se oponían! (Esdras 6:1-17)

Lo que empezó como un intento de frenarlos, terminó acelerando la obra con recursos que ellos ni siquiera habían pedido. Así, con el apoyo de los profetas y el respaldo de los decretos, los ancianos terminaron la obra con favor . El esfuerzo de Sesbasar poniendo la primera piedra y la valentía de Zorobabel y Josué enfrentando a los críticos, terminó en una celebración total por la victoria.

La reconstrucción de nuestra vida, de nuestros proyectos o sueños no es un camino lineal. Tiene pausas, críticas y auditorías, pero también momentos de aceleración y favor. Si hoy estás en una temporada de “echar cimientos”, no te desesperes. Quizás no veas aún el edificio terminado, pero estás dejando la prueba de que tu visión es posible porque tu cimiento es Dios.

  • Arcelia Pantoja

Si alguien está cuestionando tus proyectos hoy, pero tus cimientos son sólidos y tu confianza está en el lugar correcto, hasta tus opositores terminarán ayudándote. Y recuerda: lo que se empieza con orden y bajo un propósito claro, siempre termina en victoria.

¡Recobra ánimo y sigue construyendo!